Desarrollando software por libra…

Este simpático dibujo que publicó Alejandro en su perfil personal aunque me causó gracia por detrás va arrastrando un mensaje muy fuerte, y es algo que al día de hoy seguimos enfrentando en el mercado del desarrollo de software.  Si lo pusiéramos en términos sencillos se resume en “hacer software es algo que cualquiera puede hacer”.

La intangibilidad del software ha hecho que siempre sea difícil de cuantificar, a pesar de que tengamos el título de ingenieros para el común de la gente seguimos siendo los “técnicos de computadoras” o simplemente los “que arreglan aparatos”.  He llegado a recibir comentarios tan cómicos como “oye, se me dañó el equipo de sonido, crees que lo puedas revisar? ¿Tú no sabes de eso, no es lo que estudiaste?”.

La verdad es que eso no puede estar más alejado de la realidad, muchas veces se confunde lo que somos y lo que hacemos.  La forma que normalmente utilizo para representarlo es con la comparación entre un veterinario y un médico, claro ambos se encargan de tratar enfermos, pero en lo que se parecen es poco y no pueden ni por lejos ser comparados.

Sin embargo este artículo en technorati resume bastante bien la diferencia básica y la confusión que se suele crear entre “Ciencias de la Computación” (Computer Science) e Informática.

“Computer science is the grand-pappy of the Information Revolution. Heavy in math and theory, computer scientists solidly learn the foundation of computer methods. Comp-sci covers everything: networking, programming, theory, practice.”

La informática es el “gran-papá” de la Revolución de la Información. Fuerte en matemáticas y en teoría, sus graduados aprenden solidamente las bases de los métodos computacionales. Las ciencias de la computación abarcan todo: redes, programación, teoría y práctica.

“The informatic domains are the newest players on the field. Informatics can roughly be described as the intersection of technology, people, and business. Not quite hard-core IT, far from liberal arts, informatics blends a mishmash of different technical concepts together.”

Los dominios de la informática son los nuevos jugadores en el campo. Informática más o menos se puede describir como la intersección entre tecnología, personas y negocios. No tan dura como Tecnologías de la Información, lejos de las artes liberales, la informática combina una mezcla de diferentes conceptos técnicos juntos.

O en términos más sencillos, computación se centra en el procesamiento y el desarrollo, mientras la informática se enfoca en las personas, en cómo utilizan la información, cómo se integran y qué papel desenvuelven los sistemas de información en las empresas.  Los unos se apoyan en los otros para lograr cumplir con su trabajo de mejor manera.  En mi caso y el del resto de colegas que nos graduamos como Ingenieros en Informática, puedo decir que sabemos más de negocios y de procesos que de la parte técnica (lo cual no quiere decir que no la comprendamos).

Volviendo al tema principal del artículo, se vuelve casi una tarea titánica explicarle a algunas personas que lo que nosotros realizamos es un trabajo de ingeniería, es decir que necesita de un proceso, de unas bases y de realizar múltiples tareas paso a paso para poder conseguir que un proyecto llegue a su fin, partiendo desde una buena planificación.

Si hiciéramos una analogía sencilla, con el caso de una de las ingenierías más puras y fáciles de identificar, acaso alguno de Uds. aceptaría que un ingeniero civil comenzara a armar las bases de su nueva casa o de su edificio sin tener un plano previamente creado (que por cierto son los arquitectos los especializados en esos diseños y no los ingenieros).  De la misma forma, cómo esperan que un proyecto de software se pueda partir a ojos cerrados y casi únicamente con “fe”.

Si nos enfocamos en los proyectos web es mucho más crítica la situación, pues se toma como si fuera algo que se desarrolla en cuestión de horas y de manera muy sencilla.  Especialmente cuando se piensa que hasta un chico de colegio lo puede hacer.

Es verdad que hay cosas que se pueden resolver de manera bastante rápida, simplemente con la base de experiencias pasadas y definiciones sencillas, pero eso normalmente es la excepción, no la norma.  La falta de visión de estos temas como proyectos nos llevan directamente a la problemática de si somos ingenieros o verduleros.

En este punto es donde nació la broma que generó la caricatura inicial, pues a veces al desarrollar propuestas para proyectos donde establecemos una planificación temporal, con costos, recursos y necesidades específicas, de repente recibimos la solicitud de que le bajemos un poquito de aquí, un poquito de allá y cuanto cobraríamos por hacer “casi lo mismo”, pero quitándole una u otra cosa.

Si bien es cierto que es factible controlar el presupuesto, resulta cómica la percepción de que le quitamos un poquito de acá, un poquito de allá y se resolvió el problema, como si estuviéramos vendiendo tomates y patatas en una verdulería… Casi lo podría imaginar en mi cabeza, “no me dé las 2 libras de sitio web, póngale libra y media dia nomás.  Ah y un poquito de yuca para que salga más espeso”.

En el lado positivo de las cosas, con el paso del tiempo también hemos visto que poco a poco va cambiando la percepción de lo que el desarrollo de software y los servicios informáticos representan, principalmente basados en malas experiencias.  Muchas veces he recibido llamadas solicitando algún servicio y luego de recibir la propuesta económica nos dicen que es muy caro, que toma mucho tiempo, que lo necesitan más rápido, máximo 3 semanas, etc…

El gran “pero” y que nos ha enseñado a ser pacientes, es que con frecuencia también sucede que luego de algún tiempo (ya sea meses o inclusive ha llegado a ser hasta un año), de repente esa misma persona nos vuelve a buscar, por una simple razón, sus 3 semanas se convirtieron en 6 meses; sus ahorros por contratar a alguien sin experiencia se hicieron nada y al revés se convirtieron en gastos superiores a lo planeado, y finalmente el proyecto no logró funcionar.  Es en este punto cuando se comienza a entender que no es simplemente un proceso sencillo y que debe ser mejor planificado.

También es importante recalcar que no todo es tan difícil como lo he expuesto aquí, así como hay empresas que han aprendido a la mala, hay otras que no necesitaron pasar por una mala experiencia para entender el valor de los bienes intangibles como el software, puede ser por la influencia de alguna persona que haya trabajado en empresas más grandes, o donde ya hayan pasado por alguna experiencia similar.

Como cierre, si algún estudiante de ingeniería informática o ingeniería de software llega a leer esto, la idea no es que se asusten, ni se les quite las ganas de seguir su carrera, personalmente el camino que he seguido me ha llenado de satisfacción, no es un camino sencillo como podrán ver, pero a medida que pasa el tiempo ese panorama va cambiando, después de todo somos parte de las carreras con muy poca antigüedad en este mundo.

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